
Voy a ser injusto con esta película, y lo voy a ser a sabiendas — Crítica de Drunken Blade
Si algo parece que duele de verdad en pantalla, probablemente sea porque duele de verdad.

Si algo parece que duele de verdad en pantalla, probablemente sea porque duele de verdad.

La redención es uno de los negocios más prósperos del cine, y Baku Kinoshita entra en él con un yakuza moribundo y una flor insolente.

The Way We Talk convierte la sordera en una pregunta sobre quién decide cómo debe comunicarse una persona, y lo hace desplazando también al espectador oyente fuera de su zona de comodidad.

4 Tigers convierte la leyenda de cuatro forajidos tailandeses en una aventura fantástica de pistoleros, hechizos y lealtades cambiantes que abraza el disparate con personalidad.

I Am What I Am 2 traslada la danza del león al ring y descubre que ambas disciplinas comparten el mismo peso, encontrando en la animación 3D una precisión física que rara vez habíamos visto.

Road to Vendetta es un thriller de asesinos entre Hong Kong y Japón, irregular pero con imaginación y momentos brillantes de acción.

El Festival Nits de Cinema Oriental de Vic alcanza su 23.ª edición con una programación que vuelve a defender una idea amplia, festiva y desprejuiciada del cine asiático. Entre el 14 y el 19 de julio, sus pantallas reúnen películas de acción, animación, comedia, fantasía, artes marciales y cine familiar procedentes de algunas de las principales cinematografías del continente.

Encontré al diablo es un descenso al infierno moral de la venganza, una película feroz que no ofrece alivio, solo una resaca de espanto.

Dragon Tiger Gate convierte un folletín de hermanos enfrentados y mafiosos de cómic en un espectáculo marcial vistoso y liviano, con coreografías imaginativas pero demasiado despegadas del suelo.

Hierro 3 transforma una historia de intrusos, casas vacías y amantes silenciosos en una fábula extraña, delicada y cada vez más irreal sobre la invisibilidad.