
Voy a ser injusto con esta película, y lo voy a ser a sabiendas — Crítica de Drunken Blade
Si algo parece que duele de verdad en pantalla, probablemente sea porque duele de verdad.

Si algo parece que duele de verdad en pantalla, probablemente sea porque duele de verdad.

The Way We Talk convierte la sordera en una pregunta sobre quién decide cómo debe comunicarse una persona, y lo hace desplazando también al espectador oyente fuera de su zona de comodidad.

I Am What I Am 2 traslada la danza del león al ring y descubre que ambas disciplinas comparten el mismo peso, encontrando en la animación 3D una precisión física que rara vez habíamos visto.

Road to Vendetta es un thriller de asesinos entre Hong Kong y Japón, irregular pero con imaginación y momentos brillantes de acción.

Dragon Tiger Gate convierte un folletín de hermanos enfrentados y mafiosos de cómic en un espectáculo marcial vistoso y liviano, con coreografías imaginativas pero demasiado despegadas del suelo.

Suk Suk observa con delicadeza el deseo, la lealtad y el peso de toda una vida en dos hombres mayores que se descubren demasiado tarde en Hong Kong.

Chungking Express convierte dos historias de desamor en una celebración ligera, melancólica y febril de la caducidad amorosa en el Hong Kong de 1994.

Her Story encuentra en la comedia urbana una forma afilada y cálida de hablar sobre maternidad, amistad, trabajo invisible y fatiga contemporánea sin renunciar al placer de las réplicas ni al pulso emocional.